Autor: admin

  • ¿Te parece caro pagar a un técnico? Pues sigue perdiendo el tiempo tú.

    ¿Te parece caro pagar a un técnico? Pues sigue perdiendo el tiempo tú.

    Tienes una agencia digital. Un cliente te llama porque su WordPress ha dejado de funcionar.

    Podrías contratar a un especialista. Pero claro. Hay que pagarle.

    Y tú eres muy listo.

    Así que decides arreglarlo por tu cuenta. Abres Google. Abres ChatGPT. Abres veinte pestañas.

    Pruebas un código. Luego otro. Desactivas un plugin.

    Y cuando por fin consigues solucionarlo, han pasado cuatro horas.

    Cuatro.

    Pero oye, te has ahorrado pagar a un técnico.

    Qué crack.

    Lo mejor de trabajar gratis para ti mismo es que nunca te llega la factura.

    Porque esa es la trampa. Cuando pagas a un profesional externo, ves el dinero salir de tu cuenta. Cuando lo haces tú, parece que no cuesta nada.

    Total, ya estás en la oficina. Ya tienes el ordenador encendido. Y tampoco te vas a enviar una factura por las horas que has trabajado.

    Maravilloso sistema de contabilidad.

    Ahora solo tienes que recuperar la mañana, terminar los dos presupuestos que has dejado pendientes y explicarle al cliente del otro proyecto por qué todavía no has avanzado.

    Pero el dinero del técnico sigue en tu bolsillo. Eso que te llevas.

    El problema no es que no sepas hacerlo.

    Probablemente sabes. Llevas años trabajando con WordPress. Has instalado plugins, configurado tiendas online, solucionado incompatibilidades y peleado con servidores.

    Y cuando aparece una incidencia, puedes investigar hasta encontrar la solución.

    Perfecto. Pero hay una pregunta que deberías hacerte.

    ¿Te compensa dedicar tu tiempo a eso?

    Porque saber hacer algo no significa que tengas que hacerlo personalmente.

    Un propietario de una agencia puede saber diseñar una web, configurar una campaña, redactar textos y preparar un presupuesto. Y, aun así, no dedicarse a hacerlo todo él.

    Para eso existen los colaboradores. Qué concepto más revolucionario.

    Y entonces llega WooCommerce para alegrarte el lunes.

    Un cliente te dice que su tienda está haciendo cosas raras. El banco autoriza los pagos, pero algunos pedidos aparecen cancelados.

    Otro tiene problemas con las renovaciones de suscripciones. Y un tercero ha actualizado un plugin y ahora la web muestra un error crítico.

    Ya tienes entretenimiento para toda la mañana.

    Porque estas cosas no siempre se solucionan desactivando un plugin y volviéndolo a activar. A veces toca revisar registros, investigar el código, comprobar comunicaciones con servicios externos y averiguar qué ha cambiado.

    Y mientras estás con todo eso, tu agencia sigue necesitando que alguien la lleve.

    Los clientes no desaparecen. Las entregas no se retrasan solas. Y los presupuestos tampoco se envían por telepatía.

    Una lástima.

    No necesitas contratar otro programador en plantilla.

    Hay agencias que no tienen suficiente volumen de incidencias técnicas para justificar una contratación. Y tiene todo el sentido del mundo.

    Quizá este mes tienes tres problemas con WordPress. El siguiente ninguno. Y dentro de dos meses aparece una tienda WooCommerce que decide complicarte la existencia.

    Para eso puedes contar con un especialista externo.

    Alguien a quien recurrir cuando aparece una incidencia que no quieres, no puedes o no te compensa asumir internamente.

    Sin tener que contratar a una persona en plantilla. Sin buscar un freelance diferente cada vez. Y sin convertirte tú en el servicio de urgencias informáticas de todos tus clientes.

    Que bastante tienes ya.

    Tu cliente sigue siendo tu cliente.

    Y esto conviene dejarlo claro. Externalizar el soporte técnico no significa entregar tu cartera de clientes a otra empresa.

    Tu agencia mantiene la relación comercial. Tú decides cómo quieres trabajar.

    Podemos acordar que yo intervenga directamente contigo o que el soporte se preste bajo la marca de tu agencia. Lo importante es definirlo antes de empezar.

    Porque tú no estás buscando otro problema que gestionar.

    Estás buscando a alguien que te quite uno de encima.

    «Pero Pedro, contratarte también cuesta dinero».

    Pues claro. Y me parece estupendo que lo tengas en cuenta.

    No todas las incidencias necesitan un técnico externo. Si puedes resolver un problema en diez minutos y te compensa hacerlo, adelante.

    No voy a aparecer en tu oficina para quitarte el ratón de la mano.

    Pero si llevas tres horas investigando algo que no consigues solucionar, quizá deberías hacer otras cuentas.

    • ¿Cuánto vale tu tiempo?
    • ¿Qué trabajo has dejado de hacer?
    • ¿Cuánto te está costando retrasar otras tareas?
    • ¿Y cuánto tiempo más vas a dedicarle?

    Porque una cosa es ahorrar dinero.

    Y otra es perder una mañana para evitar pagar una factura.

    Así trabajo con las agencias.

    Soy Pedro. Trabajo con WordPress, WooCommerce y plataformas de formación online.

    En 112Tecnologico ayudo a agencias digitales a resolver incidencias técnicas sin que tengan que asumir personalmente todos los problemas de sus clientes.

    Y la forma de trabajar es bastante sencilla.

    1. Me cuentas qué está pasando.
    2. Reviso la información y te digo si puedo ayudarte.
    3. Acordamos el alcance, las condiciones y el presupuesto.
    4. Cuando me das el OK, comienzo la intervención.

    Sin necesidad de contratarme en plantilla. Ni prepararme una mesa en tu oficina. Ni invitarme a la cena de Navidad.

    Aunque si hay jamón del bueno, podemos hablar.

    Tú a tus clientes. Yo a los marrones técnicos.

    Tu agencia no tiene por qué saber solucionarlo absolutamente todo. Pero sí debería saber a quién llamar cuando algo se complica.

    Porque mientras tú te ocupas de hacer crecer tu negocio, alguien puede encargarse de investigar por qué WordPress ha decidido amargarte el día.

    Y eso no es tirar el dinero. Es decidir dónde quieres invertir tu tiempo.

    Así que la próxima vez que lleves una mañana entera peleándote con WooCommerce, recuerda que tienes otra opción.

    Me cuentas el marrón. Vemos cómo abordarlo. Y tú vuelves a lo tuyo.


    ¿Tu agencia necesita un técnico de confianza?

    Cuéntame qué tipo de incidencias gestionas y vemos cómo podemos colaborar. Soporte puntual o recurrente, con condiciones claras y sin compromisos innecesarios.

    112Tecnologico. Haz lo que te salga de los plugins.

    Tú a lo tuyo. Yo a los marrones técnicos.

  • Tu web está funcionando. Eso no significa que esté funcionando bien.

    Tu web está funcionando. Eso no significa que esté funcionando bien.

    Tu web es preciosa. Carga rápido. Tiene unas animaciones espectaculares. Y el PageSpeed está en verde.

    Enhorabuena.

    Ahora explícame por qué llevas tres días sin recibir un pedido.

    Ah. Que nadie ha comprobado la pasarela de pago. Que el formulario de contacto no está enviando correos. Y que las suscripciones de WooCommerce llevan varios días sin renovarse correctamente.

    Pero tranquilo.

    El botón de comprar tiene un degradado espectacular.

    Una web no funciona porque puedas abrirla desde el móvil.

    Vamos a aclarar una cosa. Que tu WordPress cargue correctamente no significa que esté haciendo lo que tiene que hacer.

    Puedes tener una página de inicio impecable, un diseño maravilloso y unas métricas de rendimiento que harían llorar de emoción a cualquier especialista en optimización.

    Y, mientras tanto, estar perdiendo clientes sin enterarte.

    Porque una tienda online no existe para que admires lo bonita que ha quedado. Existe para vender.

    Una academia online tiene que permitir que sus alumnos accedan a sus cursos. Y un formulario de contacto debería hacer algo bastante revolucionario.

    Enviar el mensaje.

    Ya ves. Tampoco estamos pidiendo que WordPress nos prepare el desayuno.

    El banco ha cobrado. WooCommerce dice que no.

    Imagina esta situación.

    Un cliente entra en tu tienda. Elige un producto. Introduce los datos de su tarjeta. El banco autoriza la operación.

    Todo perfecto.

    Hasta que entras en WooCommerce.

    Pedido cancelado.

    ¿Perdona?

    El cliente ha pagado. El banco ha autorizado el cobro. Y tu tienda está convencida de que no ha vendido nada.

    Ahora explica tú por qué nadie está preparando el pedido.

    Este tipo de discrepancias puede aparecer cuando falla la comunicación entre la pasarela de pago y WooCommerce, aunque hay que investigar cada caso para identificar la causa real.

    Y aquí viene lo interesante. La página de inicio sigue funcionando. El catálogo también.

    El problema está en un proceso que nadie comprueba hasta que un cliente llama preguntando por su pedido.

    Joder, qué alegría.

    El formulario funciona. Los correos están de vacaciones.

    Otro clásico.

    Un visitante rellena el formulario de contacto. Pulsa enviar. Y aparece un mensaje precioso:

    Gracias por contactar con nosotros. Te responderemos lo antes posible.

    Y tú no recibes absolutamente nada.

    El visitante cree que su mensaje ha llegado. Tú crees que nadie está interesado en tus servicios.

    Y el problema puede estar en la configuración del correo, en el servidor o en cualquier otro punto del proceso de envío.

    Pero como el formulario muestra el mensaje de confirmación, todos contentos.

    Menos tu cuenta bancaria.

    Y luego están las suscripciones. Esas pequeñas criaturas maravillosas.

    Si tienes una tienda con suscripciones, la diversión puede ser todavía mayor. Porque no basta con comprobar que un cliente puede comprar hoy.

    También hay que comprobar qué sucede cuando llega la siguiente renovación.

    • ¿Se genera correctamente el pedido?
    • ¿Se procesa el pago?
    • ¿Se aplican los impuestos que corresponden?
    • ¿Se actualiza el estado de la suscripción?
    • ¿Se envía la comunicación al cliente?

    Son procesos que pueden fallar aunque la tienda siga mostrando sus productos perfectamente.

    Y cuando descubres el problema, quizá ya llevas varias renovaciones fallidas.

    Pero oye. La home sigue cargando en menos de un segundo.

    Si tienes una agencia, esto también es problema tuyo.

    Y aquí es donde la cosa se pone interesante.

    Porque tu cliente no distingue entre un problema de diseño, uno de programación y otro de configuración del servidor.

    Para él, la web no funciona. Y como la web se la hiciste tú, te llama a ti.

    Da igual que el problema lo haya provocado una actualización, una pasarela de pago o una integración externa.

    Ahora tienes que investigarlo. Revisar registros. Comprobar comunicaciones. Descartar incompatibilidades.

    Y averiguar por qué algo que ayer funcionaba hoy ha decidido complicarte la mañana.

    Mientras tanto, los presupuestos siguen esperando y los proyectos no avanzan solos.

    La solución no es instalar otro plugin y cruzar los dedos.

    Cuando una web presenta un problema, lo primero es entender qué está fallando realmente.

    No empezar a instalar herramientas a ver si alguna tiene la bondad de solucionarlo.

    Hay que comprobar los procesos importantes del negocio.

    • Realizar compras de prueba cuando corresponda.
    • Comprobar que los pedidos cambian correctamente de estado.
    • Verificar el envío y la recepción de correos.
    • Revisar los registros de errores.
    • Comprobar las tareas programadas y las renovaciones.
    • Investigar las comunicaciones con servicios externos.
    • Confirmar que la solución no ha provocado otro problema.

    Porque una cosa es conseguir que desaparezca un mensaje de error. Y otra bastante diferente es solucionar la causa que lo estaba provocando.

    Una web funciona bien cuando hace lo que tiene que hacer. No cuando simplemente parece que funciona.

    Tú sigue haciendo webs. Yo me ocupo de los marrones.

    Soy Pedro. Trabajo con WordPress, WooCommerce y plataformas de formación online.

    En 112Tecnologico ayudo a agencias digitales y negocios a investigar y solucionar problemas técnicos.

    Desde una tienda que no procesa correctamente los pagos hasta una academia donde los alumnos no pueden acceder a sus cursos.

    No necesitas convertirte en especialista en pasarelas de pago porque uno de tus clientes tenga un problema con Redsys.

    Ni pasarte media mañana investigando por qué WooCommerce ha decidido cancelar pedidos.

    Me cuentas qué ocurre. Reviso el caso, te explico cómo podemos abordarlo y acordamos las condiciones.

    Y cuando me das el OK, me pongo con ello.

    Así tú puedes seguir atendiendo a tus clientes. Que bastante tienes ya.


    ¿Tu web parece funcionar, pero algo no cuadra?

    Cuéntame qué está pasando y vemos cómo solucionarlo. Sin complicaciones y con un presupuesto claro antes de empezar.

    112Tecnologico. Haz lo que te salga de los plugins.

    Cuando la cosa se vaya a la mierda, ya sabes a quién llamar.

  • WordPress ha muerto. WooCommerce no lo instala ni Dios. Y otras tonterías que se dicen con mucha seguridad.

    WordPress ha muerto. WooCommerce no lo instala ni Dios. Y otras tonterías que se dicen con mucha seguridad.

    Cada cierto tiempo aparece alguien anunciando la muerte de WordPress.

    Que si está obsoleto. Que si Shopify se lo está comiendo. Que si ahora las webs se hacen con inteligencia artificial. Que si WooCommerce ya no lo utiliza nadie.

    Y lo mejor es que lo dicen con una seguridad que da gusto. Como si hubieran asistido al entierro.

    Pues mira. He decidido comprobarlo.

    Porque una cosa es que WordPress esté perdiendo terreno y otra bastante diferente es que esté muerto.

    Y, ya que estamos, vamos a hablar de WooCommerce. Con datos. No con lo que ha dicho un iluminado en LinkedIn después de hacerse una tienda con Shopify.

    WordPress está muerto. Solo lo utiliza el 40 % de las webs.

    Según W3Techs, a 26 de septiembre de 2026, WordPress está presente en el 40,2 % de las webs analizadas y representa el 58,7 % de las webs cuyo sistema de gestión de contenidos se conoce.

    Vamos. Una cosa testimonial.

    Cuatro gatos. Y sus primos.

    Pero tampoco vamos a engañarnos. WordPress tiene competencia y su cuota de uso ha descendido respecto a años anteriores.

    Shopify, Wix y otras plataformas están ganando presencia en distintos segmentos del mercado.

    Eso es un hecho. Y no pasa absolutamente nada por reconocerlo.

    Lo que no tiene sentido es convertir una pérdida de cuota en un certificado de defunción.

    ¿Está perdiendo terreno? Sí. ¿Tiene competencia? Por supuesto. ¿Está muerto? Pues para estar muerto, todavía tiene bastante trabajo pendiente.

    Por cierto, los porcentajes de W3Techs corresponden a las webs que analiza su sistema, no a un censo completo de absolutamente todas las páginas de Internet.

    Conviene aclararlo, que luego nos emocionamos con los titulares.

    Y WooCommerce tampoco lo instala nadie. Solo tiene siete millones de instalaciones activas.

    Esta me hace especial gracia. Porque llevo años trabajando con tiendas online y resulta que ahora me entero de que WooCommerce ha desaparecido.

    Vamos a consultar los datos.

    El directorio oficial de WordPress indica que WooCommerce supera los siete millones de instalaciones activas.

    Pero hay otra fuente interesante.

    Store Leads, que analiza tiendas online, identificaba aproximadamente 4,05 millones de tiendas WooCommerce activas en su informe de septiembre de 2026.

    ¿Siete millones o cuatro millones?

    Pues depende de qué estés contando.

    WordPress.org informa de instalaciones activas del plugin. Store Leads identifica tiendas online mediante su propio sistema de detección.

    No están midiendo exactamente lo mismo.

    Y no, siete millones de instalaciones activas no significan siete millones de tiendas nuevas este año.

    Que tampoco hace falta hacer trampas con las cifras para defender WordPress.

    Ahora viene la parte que algunos preferirían saltarse.

    Porque sí. WooCommerce también está perdiendo terreno.

    Según Store Leads, el número de tiendas WooCommerce detectadas descendió un 8 % interanual durante el segundo trimestre de 2026.

    Es una caída que merece atención. Y sería absurdo ignorarla simplemente porque nos gusta trabajar con WooCommerce.

    Pero también sería absurdo presentar esa caída como si todo el mundo hubiera abandonado la plataforma.

    Los datos siguen mostrando millones de tiendas activas.

    Así que podemos hablar de competencia, de evolución del mercado y de cambios en las preferencias de los negocios.

    Sin necesidad de organizar un funeral.

    Qué puñeta esto de mirar los datos. Te estropean unos titulares preciosos.

    Shopify es una plataforma estupenda. Y no pasa nada por reconocerlo.

    A ver si nos entendemos. Shopify puede ser una alternativa perfectamente válida para muchos negocios.

    Ofrece una solución integrada, con alojamiento y buena parte de la infraestructura técnica gestionada por el proveedor.

    WooCommerce funciona sobre WordPress y permite elegir alojamiento, acceder al código y personalizar ampliamente el comportamiento de la tienda.

    Son planteamientos diferentes. Y cada uno tiene sus ventajas, sus limitaciones y sus costes.

    Hay negocios que prefieren simplificar la gestión técnica y trabajar con una plataforma que les proporciona gran parte de la infraestructura.

    Perfecto.

    Otros necesitan una tienda muy personalizada, integraciones específicas y un mayor control sobre determinados procesos.

    También perfecto.

    Lo que me parece una tontería es recomendar una migración porque has leído que WordPress está pasado de moda.

    Una tienda online no es una camiseta. No tienes que cambiarla porque ahora se lleve otro color.

    «Pedro, es que ahora con la IA ya no hace falta WordPress».

    Maravilloso.

    La Chati te prepara la estructura. El Claudio te escribe el código. La Gemi te ayuda con los textos.

    Y tú, que ayer no sabías qué era un servidor, hoy estás montando el próximo Amazon.

    Me parece estupendo. De verdad.

    La inteligencia artificial está cambiando la manera de desarrollar webs y programar. Yo también la utilizo. Y bastante.

    Pero hay una pequeña cuestión.

    Cuando tu tienda necesite conectarse con un ERP, gestionar renovaciones de suscripciones, aplicar correctamente los impuestos o solucionar un problema con la pasarela de pago, alguien tendrá que saber qué está pasando.

    Lo importante no es si una herramienta te genera una web en diez minutos.

    Lo importante es qué ocurre con esa web cuando empiezas a utilizarla para un negocio real.

    Y si puedes resolver sus problemas sin tener que cruzar los dedos cada vez que haces una modificación.

    ¿Entonces hay que seguir utilizando WordPress y WooCommerce?

    Depende.

    Ya sé que esta respuesta no vende tantos titulares. Pero es la respuesta correcta.

    Hay proyectos para los que WooCommerce puede encajar perfectamente. Otros donde Shopify puede ser una alternativa más adecuada. Y otros donde quizá necesites una solución completamente diferente.

    Lo que no tiene sentido es recomendar una tecnología únicamente porque sea la que está de moda.

    Ni seguir utilizando WordPress porque llevas quince años trabajando con él. Ni migrar una tienda que funciona correctamente porque alguien ha decidido que WooCommerce está acabado.

    Hay que mirar el negocio, las necesidades, las integraciones, los costes y quién va a encargarse de mantener todo eso funcionando.

    Porque elegir una plataforma por moda puede acabar saliendo bastante más caro que elegirla por sus características.

    WordPress no está muerto. Pero las agencias que solo instalan plugins tienen un problema.

    Y aquí viene la parte que me interesa especialmente.

    Con la inteligencia artificial y las plataformas de creación web, cada vez resulta más accesible construir una página.

    Eso cambia el trabajo de las agencias.

    Porque si tu único valor consiste en instalar WordPress, añadir una plantilla y colocar cuatro plugins, tienes bastante competencia.

    Y no solamente de otras agencias. También de herramientas que permiten a una persona hacer por sí misma parte de ese trabajo.

    Pero cuando una tienda necesita algo más complejo, aparecen otras necesidades.

    Integraciones. Personalizaciones. Problemas de rendimiento. Incidencias con los pagos. Incompatibilidades. Suscripciones que no se renuevan.

    Y esa maravillosa función PHP que hizo alguien hace siete años y que nadie se atreve a tocar.

    Ahí no basta con saber instalar un plugin.

    Hace falta entender qué está pasando. Y saber solucionarlo.

    Por eso, más que preocuparme por la supuesta muerte de WordPress, me preocuparía por algo bastante más cercano.

    Que tu agencia se quede atrapada haciendo trabajo técnico que no le compensa asumir.

    Tú sigue haciendo webs. Yo me ocupo de los marrones.

    Soy Pedro. Trabajo con WordPress, WooCommerce y plataformas de formación online.

    En 112Tecnologico ayudo a agencias digitales y negocios a investigar y resolver incidencias técnicas.

    No necesito convencerte de que WordPress es mejor que Shopify. Ni venderte una migración que no necesitas. Ni decirte que la inteligencia artificial es el demonio.

    Mi trabajo es bastante más sencillo.

    Si tienes un problema técnico, me lo cuentas. Reviso el caso, te digo cómo podemos abordarlo y acordamos las condiciones antes de empezar.

    Y si llevas tres horas peleándote con una incidencia que no consigues resolver, igual ha llegado el momento de dedicar tu tiempo a algo más rentable.

    Porque WordPress podrá perder cuota de mercado. WooCommerce podrá tener más competencia. Y mañana aparecerá otra inteligencia artificial que promete hacerte una tienda online mientras te prepara el desayuno.

    Pero los problemas técnicos no van a desaparecer por arte de magia.

    Y cuando aparezcan, no tienes por qué comértelos tú.


    ¿Tienes una agencia y WordPress está complicándote el día?

    Cuéntame qué ocurre y vemos cómo solucionarlo. Soporte técnico especializado, condiciones claras y presupuesto antes de empezar.

    112Tecnologico. Haz lo que te salga de los plugins.

    Cuando la cosa se vaya a la mierda, ya sabes a quién llamar.


    Fuentes y datos consultados

    Las cifras de este artículo corresponden a septiembre de 2026. Las estadísticas de uso e instalaciones pueden cambiar con el tiempo y las distintas fuentes no utilizan necesariamente la misma metodología.

  • ChatGPT te ha dado el código. El marrón sigue siendo tuyo.

    ChatGPT te ha dado el código. El marrón sigue siendo tuyo.

    Antes, para modificar una función de WordPress, necesitabas saber algo de PHP. Ahora necesitas ChatGPT y una confianza en ti mismo que ya quisieran muchos cirujanos.

    Le preguntas cómo modificar WooCommerce. Te da un código, lo pegas y funciona. Joder, qué fácil. Te vienes arriba, le pides otra cosa y luego otra. Ya que estamos, vamos a tocar también el proceso de compra, que seguro que se puede mejorar.

    Total, si la IA lo hace todo. Hasta que deja de hacerlo.

    La IA es maravillosa. El problema es quién está al volante.

    Que quede clara una cosa: me encanta la inteligencia artificial. La utilizo para programar, revisar código, investigar errores y encontrar soluciones. Me parece una de las mejores herramientas que hemos tenido los que trabajamos con tecnología.

    Pero hay una diferencia importante entre utilizar la IA para programar y utilizarla para jugar a ser programador. La diferencia aparece cuando algo sale mal.

    ChatGPT puede darte un fragmento de código que parece perfecto, con sus comentarios, sus explicaciones y esa seguridad con la que te dice que ahora todo debería funcionar. Pero tu WordPress tiene 38 plugins, tres integraciones, una pasarela de pago y una modificación que hizo un programador en 2019.

    La IA no conoce automáticamente todas esas particularidades. Si no le das el contexto necesario, puede proponerte algo que funcione en un ejemplo y no sea adecuado para tu instalación.

    Pero tú tranquilo. Copia, pega y a vivir.

    Que funcione no significa que esté bien hecho.

    Imagina que tienes un problema con los precios de WooCommerce. Le preguntas a ChatGPT, instalas el código que te proporciona y compruebas un producto. Todo perfecto: el precio aparece correctamente.

    Enhorabuena. Ahora vamos a comprarlo.

    • ¿Se calcula bien el IVA?
    • ¿Y si aplicamos un cupón?
    • ¿Y si el cliente está en Canarias?
    • ¿Y cuando se renueva automáticamente una suscripción?

    Ah. Que eso no lo habíamos probado. Pequeño detalle.

    El código puede resolver exactamente lo que le has pedido y provocar un comportamiento inesperado en otra parte de la tienda. Por eso, cuando trabajas con una web que tiene clientes, pedidos y dinero de por medio, no basta con comprobar que ha desaparecido el error. Hay que revisar qué hemos modificado y qué otras funcionalidades pueden verse afectadas.

    La diferencia entre un código que parece funcionar y una solución profesional está en todo lo que se comprueba después.

    Lo mejor viene cuando llamas al técnico.

    —Pedro, la web no funciona.
    —¿Has tocado algo?
    —No.
    —¿Seguro?
    —Bueno, he puesto un código que me ha dado ChatGPT.
    —¿Dónde?
    —No sé. Donde me ha dicho.

    Maravilloso.

    Esto es como llevar el coche al mecánico después de haber desmontado el motor siguiendo un tutorial de YouTube. Con una diferencia: tú necesitas que la tienda vuelva a vender. Y la necesitas funcionando para ayer.

    Porque una cosa es experimentar con inteligencia artificial y otra que tu cliente lleve dos días sin poder finalizar una compra.

    No necesitas dejar de utilizar la IA. Necesitas saber cuándo parar.

    La inteligencia artificial puede ser una gran aliada para cualquier agencia digital. Pero antes de introducir código en una web de producción conviene hacerse unas preguntas:

    • ¿Entiendes realmente qué modifica?
    • ¿Es compatible con las versiones de WordPress, PHP y los plugins instalados?
    • ¿Tienes una copia de seguridad que puedas restaurar?
    • ¿Puedes probarlo antes en un entorno de pruebas?
    • ¿Has comprobado que no afecta a otras funcionalidades?

    Y la más importante: si algo falla, ¿sabrías identificar el motivo y revertir los cambios?

    Si la respuesta es no, quizá haya llegado el momento de pedir ayuda. No porque la IA sea mala, sino porque utilizar una herramienta no significa automáticamente dominar el trabajo que hace. Y no pasa absolutamente nada por reconocerlo.

    Tu agencia no tiene por qué comerse todos los marrones.

    Tienes una agencia digital, clientes que atender, campañas que preparar, presupuestos que enviar y proyectos que entregar. Entonces aparece una incidencia de WordPress que parece sencilla.

    Abres ChatGPT, pruebas una solución y después otra. Modificas una función, desactivas un plugin y tres horas después sigues investigando qué demonios está pasando. Mientras tanto, el presupuesto que tenías que enviar esta mañana sigue esperando.

    ¿Sabes qué? No tienes por qué hacerlo tú. Para eso existen los técnicos especializados.

    Qué concepto más extraño, ¿verdad? Pagar a alguien que sabe solucionar un problema para poder dedicarte a lo que realmente te da de comer.

    Haz lo que te salga de los plugins.

    En serio. Utiliza ChatGPT, prueba herramientas, experimenta y automatiza. Haz que la IA te escriba código, te prepare funciones y te explique cómo funciona WordPress. Me parece estupendo.

    Pero cuando tengas una web de un cliente delante, recuerda una cosa: la IA puede ayudarte muchísimo. Lo que no puede hacer es asumir por ti las consecuencias de introducir una modificación que no entiendes.

    Si la solución no funciona, alguien tendrá que investigar qué ha ocurrido. Ahí es donde sigue haciendo falta conocimiento, experiencia y criterio técnico.

    Y ahí entro yo.

    Soy Pedro. Me dedico a resolver problemas con WordPress, WooCommerce y plataformas de formación online. En 112Tecnologico ayudo a agencias digitales y negocios que tienen cosas mejores que hacer que pasarse una mañana peleándose con un error de PHP.

    También utilizo inteligencia artificial. Y mucho. Pero reviso lo que genera, compruebo las soluciones y procuro entender qué estamos modificando antes de tocar una web en producción.

    No vengo a decirte que dejes de utilizar la IA ni a darte una conferencia sobre cómo deberías trabajar. Tienes un marrón, me lo cuentas y lo revisamos. Cuando acordamos cómo abordarlo, me pongo con ello. Tú puedes seguir ocupándote de tu negocio, que bastante tienes ya con tus clientes.

    Y si has pegado un código que te ha dado ChatGPT y ahora tu WordPress parece un árbol de Navidad, tampoco hace falta que me cuentes que no has tocado nada. Dímelo. Nos ahorramos tiempo.

    112Tecnologico. Haz lo que te salga de los plugins.

    Cuando la cosa se vaya a la mierda, ya sabes a quién llamar.